Inicio de la alimentación complementaria y su relación con la salud oral

La llegada de los 6 meses de edad abre una etapa de grandes cambios en muchos aspectos para los más pequeños de la casa, entre ellos la introducción de la alimentación complementaria.

La alimentación exclusiva basada en leche los 6 primeros meses de vida, bien por lactancia materna (método ideal según las recomendaciones de la OMS), por método mixto (lactancia y aporte de leche de fórmula) o por fórmula artificial en cada toma, pierde esa exclusividad valga la redundancia, para abrirse ante un abanico de nuevos alimentos. La alimentación complementaria de los 6 meses al año de vida debe combinar la introducción de nuevos alimentos con el aporte de leche en cualquiera de las formas anteriormente descritas.

Es una etapa crucial para sentar las bases de una alimentación saludable ya que marcaremos las preferencias y estableceremos los pilares de una alimentación adulta.

Los bebés, comen lo que les damos los adultos, y digo esto a sabiendas que es una obviedad porque somos los adultos los responsables de que tengan una dieta adecuada. Llegados a este punto quiero destacar que la OMS recomienda: (“Ingesta de azúcares para adultos y niños, 2015”)

  • Una ingesta reducida de azúcares libres a lo largo de toda la vida.
  • Tanto en adultos como en niños, la OMS recomienda reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total.
  • La OMS sugiere que se reduzca aún más la ingesta de azúcares libres a menos del 5% de la ingesta calórica total.

¿Y es esto posible? ¿Se puede mantener esta recomendación de la OMS durante dos años y posteriormente el resto de nuestra vida?

Pues he de decir que la industria lo pone realmente difícil, ya que prácticamente cualquier alimento infantil procesado (procesado= bajo un proceso industrial) lleva azúcar.

Si revisamos yogures, batidos, leches chocolateadas, “Mi primer…” lo que sea… llevan azúcar… Por lo que somos engañados vilmente por el marketing. Al introducir la etiqueta “mi primer”pensamos que es un producto avalado y apto para los niños, bebés, a los cuales se lo ofrecemos, pero nada más lejos de la realidad.

Pero… ¿tan malo es el azúcar?

Teniendo en cuenta que está relacionado con enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, con mayor probabilidad de bruxismo nocturno, que genera adicción y que es el factor causal de la aparición de lesiones de caries, creo que podemos concluir que SI, es malo y es realmente importante su consumo de forma controlada y limitada.

En consulta, vemos diariamente niños con lesiones de caries. La caries es LA ENFERMEDAD no transmisible más frecuente del mundo, más de 530 millones de niños en todo el mundo sufre por alguna lesión de caries en dentición temporal. Si pensamos que las caries están causadas directamente por el azúcar (panela, miel, sorbitol… o cualquier otro nombre), una causalidad demostrada, vale la pena leer etiquetas, abandonar el consumismo incontrolado de productos procesados y cambiar la alimentación de toda la familia para que nuestros bebés llegado el momento sean introducidos en una dieta sana y saludable  que reportará beneficios no solo a nivel dental sino también a nivel de su propia salud general.

 

 

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