La periodontitis es una enfermedad crónica que afecta a los tejidos de soporte de los dientes. Su origen se debe tanto a una predisposición genética como a un desequilibrio bacteriano en la cavidad oral. Ambos factores facilitan que los pacientes manifiesten diferentes formas de enfermedad.
La periodontitis es una enfermedad con una gran incidencia en la población general, el 30% de los adultos mayores de 35 años sufren periodontitis. La incidencia de la periodontitis se incrementa con la edad, llegando a afectar al 50% de la población de mediana edad. Sin embargo, como los síntomas más característicos de la periodontitis no producen dolor, esta enfermedad pasa desapercibida para la mayoría de las personas. Mucha población comienza a dar importancia a la periodontitis cuando esta alcanza estadios avanzados, siendo tarde para poder tratarla y poder mantener las piezas dentales.
Síntomas de la periodontitis
Los síntomas más característicos de la enfermedad son el sangrado al cepillado, la sensibilidad dental, el mal sabor u olor y espacios entre dientes, síntomas que no deben normalizarse. En estados más avanzados se produce la retracción de encías, exponiéndose la raíz del diente y provocando sensibilidad, mayor riesgo de caries y una estética de “dientes largos”.
Tratamiento de la enfermedad periodontal
La enfermedad periodontal tiene tratamiento. Consiste en eliminar el proceso inflamatorio, equilibrar la flora bucal y, como consecuencia de ello, estabilizar la pérdida de los tejidos de soporte. Una vez tratada la enfermedad, el paciente puede llevar una función masticatoria normal, incluso a pesar de que sus dientes tengan un soporte reducido.
Periodontitis y salud general
Es importante saber que la periodontitis no es solo una enfermedad bucal, sino que hoy se entiende como una patología inflamatoria crónica con impacto sistémico relevante.
La evidencia científica recogida por la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y la Federación Europea de Periodoncia (EFP) apoya una relación de la periodontitis con múltiples enfermedades generales.
La periodontitis afecta a la salud general del paciente vía los mediadores inflamatorios producidos por una encía enferma y por la diseminación al torrente sanguíneo de las bacterias de la bolsa periodontal. Esto convierte a la periodontitis en un factor modificador de otras enfermedades.

Relación de la periodontitis con otras enfermedades
Aunque no se considere una única causa, la periodontitis se asocia a mayor riesgo cardiovascular. El tratamiento periodontal mejora los marcadores inflamatorios.
La diabetes y la periodontitis tienen una relación bidireccional con gran respaldo científico. La inflamación crónica de la encía produce resistencia a la insulina por lo que el tratamiento de la periodontitis disminuye los niveles de glucosa.
A nivel respiratorio, la periodontitis provoca un mayor riesgo de infecciones, sobre todo en ancianos, por aspiración de bacterias orales.
Durante el embarazo, una periodontitis no tratada, puede originar parto prematuro y niños de bajo peso. Aunque la evidencia es variable se recomienda un control periodontal en gestantes.
A modo de resumen, la salud de nuestra boca no puede independizarse del resto del cuerpo, y se ha comprobado científicamente que la periodontitis es un factor de riesgo sistémico general, y su control mejora los parámetros generales de salud.
